SENTIMIENTOS 
Aparte de korand Lorenz (1963) y de Hediger
(1947,1968,1980) muy pocos etólogos se han
ocupado de los pensamientos y sentimientos
de los animales
Aunque rara vez niegan dogmáticamente la existencia
de los mismos, hacen hincapié en que es difícil, quizás
imposible, averiguar algo sobre las experiencias
subjetivas de otra especie.
T.H Savory el tema lo planteó en 1959 diciendo
“ Por supuesto interpretar los pensamientos o su equivalente,
que determinan la conducta de un animal es difícil, pero esto
no es motivo para no intentarlo
Si no fuera difícil, habría muy poco interés
por el estudio de la conducta animal y muy pocos libros sobre el tema.”
Uno de los estudiosos del tema C Amstrong año 1981 arguye que
las mentes pueden explicarse recurriendo a una filosofía estrictamente
materialista o fisicalista y que lo mejor es considerarla como estado
o procesos del sistema nervioso central que son potencialmente capaces
de producir comportamientos; esto es, los pensamientos son disposiciones
a comportarse de cierta manera
Pero nosotros somos conscientes únicamente de una pequeña
fracción de los procesos que tienen lugar en nuestro sistema
nervioso y que producen nuestro comportamiento o lo afectan
De hecho esta definición de la mente parecería incluir
todos los procesos fisiológicos que inician algún tipo
de comportamiento observable en algún organismo vivo
A la definición de la mente que hace Amstrong: que dice que
algunos animales tienen la capacidad de pensar consciente en objetos
y acontecimientos
Un perro puede recordar los alimentos sabrosos que comió el
día anterior, o donde queda una parte de la casa, que es seca
y caliente y que le gusta acostarse, mientras que nosotros podemos
recordar la guerra de las Malvinas, o la conquista de la Luna por
el hombre
Amstrong define la conciencia como la percepción de los propios
estados mentales
Para ilustrar esta definición, cita una persona que conduce
bien un automóvil pero sin pensar conscientemente en el acto”.
O sea una conducción automática
La mayoría de los procesos mentales de los animales en la mayor
parte, se pasan la vida en un estado de automatismo
A menudo los perros, también los gatos y los caballos parecen
saber lo que están haciendo, y gran parte, acerca del comportamiento
animal, lo sabemos sobre la base de su observación
Pero muchas de las situaciones más propicias para la aparición
del pensamiento han sido eliminadas de la vida de los animales domésticos
La depredación esta ausente, casi siempre, aunque el miedo
a ella puede continuarse necesita muy poco para obtener comida o agua;
el cobijo no es problema y normalmente nosotros le proporcionamos
pareja, según nuestra conveniencia, en vez de tener que buscarla,
cortejarla y seleccionarla por sí mismo
Los cuidados humanos han eliminado en gran parte la necesidad de buscar,
lo que los animales necesitan y evitar lo que pueda amenazarles de
daño o muerte
Sin embargo la forma en que un animal responde a estos retos puede
proporcionarnos una fuente valiosa de datos de sus sentimientos y
pensamientos
No puedo terminar este tema sin recordar al Gran Maestro de la Etología
Korand Lorenz que decía sobre el tema que tratamos
“....el arrepentimiento en los perros está profundamente
enraizados en los sentimientos, tiene su equivalente en la vida anímica
de los animales de alto desarrollo social
Esta conclusión se basa en el comportamiento que he podido
observar en los perros
Para mi Bully, estaba convencido de que me acompañaría
a Viena
Si yo hubiera previsto los celos de Bully no habría llevado
conmigo al hermoso hirschmann
Durante días enteros reinó una atmósfera de contenida
tensión, hasta que esta se descargó en una pelea entre
perros más encarnizada que jamás había presenciado:
a decir verdad, la única que ha tenido lugar en mi casa, donde
incluso los enemigos más irreconocible se respetan mutuamente
Cuando intente separar a los rivales, ocurrió que Bully me
mordió sin querer el dedo meñique de la mano derecha.
La lucha había terminado, pero Bully fue presa del más
grande shock nervioso que puede sufrir un perro
Puede decirse que el animal se desplomó literalmente
Y aún cuando yo no le hice el menor reproche, sino que, por
el contrario, le acaricié inmediatamente y le dirigí
palabras de consuelo, quedó tendido, sobre la alfombra, paralizado,
incapaz de ponerse de pié
Temblaba como si hiciera un frío glacial, al cabo de algunos
segundos, un escalofrío sacudió su cuerpo todo
Su respiración era entrecortada, de cuando en cuando salía
un sollozo de su pecho torturado, de sus ojos caían gruesas
lágrimas
Aquel día tuve que llevar a Bully en mis brazos calle abajo,
es cierto que al regreso camino sobre sus patas, pero el trastorno
emocional había mermado hasta tal punto, que solo a copia de
buena voluntad subió la escalera
Todo el que veía al perro sin saber el incidente que había
tenido lugar antes, tenía que pensar que el perro estaba enfermo
de gravedad, pero físicamente.
Hubieron que transcurrir algunos días antes de que volviera
a comer, y aún entonces, solo lo hacía después
de que yo lo hablara cariñosamente, durante un buen rato y
le diera la comida de la mano
Incluso al cabo de unas semanas se presentaba ante mí con excesiva
sumisión
Ahora me daba perfectamente cuenta de que la adquisición de
Hirschmann había constituido una torpeza de mi parte.
Considero, que podemos decir algo sobre el comportamiento emotivo
de los perros.
Los perros como todo mamífero ofrece un rico cuadro de manifestaciones
emocionales.
Un perro que atemoriza a un gato, nos da en ambas partes un cuadro
completo de la reacción emocional, en el dominio vegetativo,
con actitudes de combate y de parte del gato de horripilación
Y si medimos la resistencia cutánea de la piel de su pata,
observaremos una disminución pasajera (reflejo psicogalvánico),
como en el hombre atemorizado.
Los comportamientos de temor y cólera son frecuentes en todos
los animales domésticos, pero, por supuesto, es preciso abstenerse
a creer que un perro o un caballo o un gato, sienten la emoción
como la sentimos nosotros mismos.
Como dice Piéron, “ solo puede averiguarse la intensidad
de los estados afectivos, pero no los matices cualitativos de estos
estados”
También es posible, preguntarse si los comportamientos que
de buen grado calificaríamos como de vergüenza o timidez,
como nos referimos anteriormente, son producidos por verdaderos sentimientos,
o si no son simples reacciones instintivas sin ninguna coloración
afectiva, para la conciencia animal