Los motivos de la agresividad (parte 2)         


CONCLUSIONES
He aquí los puntos esenciales que resumen mi exposición sobre la agresividad
Todas las formas normales de agresividad en el animal no tienen por objeto, por regla general, exterminar a los congéneres, sino alejar a los intrusos o a los rivales de su territorio, de la compañera, de la cría, de la mejor presa u otro alimento, o sea, en una palabra de todo lugar o ser de lo que un individuo se ha adueñado.
Así pues la agresividad es un medio de asegurar el ambiente biológico necesario para el individuo y su descendencia.
Además la organización social en un agrupamiento de animales resultante de la agresividad, da sobre todo a los miembros más vigorosos e intrépidos la posibilidad de reproducirse.
De ahí que la agresividad sea un fenómeno de valor primordial para la conservación de la especie
En condiciones normales, observamos un equilibrio bastante perfecto entre la agresividad y las fuerzas que se le oponen, de modo que mediante las amenazas, riñas o luchas, el animal no adquiere más que aquello que es vital para la especie, evitándose así pérdidas demasiado grandes
Ahora bien este equilibrio, base de un buen funcionamiento de la vida en común, no siempre está estrictamente garantizado
De modo pues, que pueden producirse manifestaciones incongruentes o inclusive anómalas de la agresividad
Sin embargo, éstas constituyen más bien la excepción que la regla en el reino animal.”

Síntomas de agresividad
A continuación pasamos a referirnos sobre la agresividad en el perro.
El Doctor Harvey Braaf, dueño de Seneca Hill Hospital Veterinario de Great Falls en Virginia, hizo el siguiente listado de los síntomas del perro agresivo:
1) Ladrido excesivo.
2) Tendencia a gruñir y tirar tarascón para proteger su comida.
3) Excesiva sobre protección de sus pertenencias.
4) Miedo ante situaciones nuevas, o frente a extraños
5) Severos ataques en contra de otros animales, con preferencias gatos
Tendencia a montar las piernas de las personas
Gruñe y muerde cuando se lo acaricia.
Frecuentes intentos de agresividad, frente a objetos en movimiento
Frecuentes escapadas de la casa y largos períodos de ausencia en los que vaga libremente.

Cuadro de agresividad
El primer paso, hacia la conducta agresiva es el auto afirmación
Si un perro puede lograr neutralizar a quienes lo rodea con la imagen de amenaza ha logrado su objetivo de dominación, de esta forma trata de impedir una lucha encarnizada, que pondría en peligro su supervivencia
Las sensaciones de agresividad muestran distintas etapas, a saber
La percepción o sea el estar preparado, tanto ritual, como real ante posibles hechos que puedan desencadenarse, por lo cual el perro adopta una postura adecuada para tales fines
Mantiene la cola alta para que se esparzan los efluvios personalizados de sus glándulas anales.
Luego gruñe ferozmente, tratando de intimidar a su posible contendiente
Descubre los dientes y las comisuras se desplazan hacia delante
Su boca se mantiene abierta
Realiza un estiramiento corporal general a fin de asegurar la necesaria tonificación muscular para lograr una acción rápida.
Sus ojos miran fijamente a su contrincante y sus orejas se mantienen erguidas (los perros de orejas caídas efectúan los mismos movimientos musculares en la base del pabellón, aunque no logran levantar sus orejas)

Factores que influyen en la agresión
Los factores son los genéticos y los hereditarios, que juegan un papel muy importante en la agresión
La endogamia o consanguinidad pueden producir temperamentos inestables, y las hormonas pueden contribuir a reforzar la tendencia agresiva en perros machos, en hembras en celo, o con una preñez falsa, y en hembras que están amamantando a sus lechigadas.

El medio ambiente también puede influir en la agresión.
Condiciones de vida, falta de socialización, castigo excesivo, ser atacado o atemorizado por un perro agresivo, echado a perder porque su dueño lo malcría en exceso, aislamiento del contacto con seres humanos, estar expuesto a niños molestos o transeúntes que lo agravian.
Si un perro es más agresivo con un miembro de la familia humana, seguramente esta familia cometerá un grave error o sea minimizar el contacto entre el perro agresivo y la persona o las personas a las cuales el perro se muestra menos tolerante.
Todo lo contrario hay que hacer, él separarlo solo sirve para envalentonar al perro, para ser más dominante con mayor cantidad de personas, tomando el control de la casa
Por esa razón la persona que tiene la mayor dificultad en el trato con el perro debe convertirse en el que le suministra todo lo que aquel necesita, comida, agua, ejercicio, mimos y cualquier juego.
Esta persona tiene que estar en condiciones de entrenar su perro en disciplina básica, como venir al llamado, junto, quédate y sentarse.
Probablemente necesitará mucha ayuda para lograr el ejercicio de “echarse”, que pone al animal en posición sumisa, y en consecuencia debe cuidarse de no ser mordido.
Y todos los demás miembros de la familia deben ignorar al perro por completo, no darle de comer, ni agua, ni sacarlo a pasear, ni jugar con él; el perro debe llegar a reconocer a ese solo individuo, que antes amenazaba, como su único proveedor de todo lo que necesita.
El perro debe ser premiado, ante cualquier signo de comportamiento sumiso como echar sus orejas para atrás, revolcarse, o dejar la cabeza para recibir un cariño.
Todos los rasgos dominantes del humano, que el perro tolere deben ser recompensados y usados frecuentemente.

Ataque a seres humanos.
Estos se producen por lo común por:
Perros con miedo; este tipo de perro tímido puede fácilmente morder, no solo a extraños, sino a miembros de la familia. El detonante es producido por un impulso originado en la inseguridad de una situación nueva, que aprecie que lo pueda afectar.
Perros que sufren aislamientos muy prolongados en jaulas, caniles o atados a una soga o cadena. Este tipo de situaciones en condiciones adversas le crean traumas muy graves, producidas por el abandono
Mal adiestrados, por personas no idóneas en la profesión Estos pueden hacer grandes daños al carácter del perro, y arruinarlos totalmente. La rehabilitación es muy difícil.
Perros que persiguen a personas que van en bicicleta, moto o trotando por la calle, estos perros encuentran placer en considerar que todo lo que esta en movimiento, debe ser cazado. Estos perros deben ser tratados de inmediato.

Agresividad a otros perros
Los perros pueden pelear entre sí, pero esto ocurre ocasionalmente, esto se produce casi siempre cuando existe la proximidad de una perra en celo.
Siempre que el perro muestre signos de agresividad, su dueño debe analizar el detonante que lo produce, para en el futuro evitarlo. Existen perros que al ver a un congénere van a luchar contra él, aunque no exista motivo alguno. La situación que generan es muy difícil, ya que los dueños de este tipo de animales tienden a evitar a los otros perros, y precisamente este aislamiento sirve para reforzar el comportamiento agresivo.
Las nociones de comportamiento y jerarquía son fundamentales en este tipo de trastornos, el caso más frecuente es el del tipo territorial.
Esta situación la podemos observar, cuando sacamos a pasear a nuestro perro, el enseguida va orinando para marcar territorio.
Si aparece otro perro que hace lo mismo en el mismo sitio, puede estallar un conflicto, ya que esta actitud es apreciada por un perro como una afrenta.
Si a nuestro perro lo llevamos con correa, este motivo además de estar al lado nuestro, aumenta el riesgo de ataque
Los perros también se pelean, cuando algo los separa
Si instalamos una reja en un patio para separar dos perros, estos se enfrentarán, si posteriormente se la sacamos, estos se tranquilizan.
Paradójicamente muchas veces es preferible no colocar ningún obstáculo entre dos perros, cuando hay riesgo que se pelee, ya que así permitimos que instauren su propia jerarquía
La falta de “jerarquización” también es causa de conducta agresiva.
El perro quiere defender a su dueño o mostrarle quién es el más fuerte, por lo tanto se pelea en su presencia, y para “él”.

 

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